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Fresas odontológicas, innovación y rendimiento: entrevista al Dr. Rosa

 Las fresas odontológicas de mayor rendimiento nacen del encuentro entre el diseño industrial y la práctica clínica diaria: el corte, el control, la resistencia y la elección de los materiales se definen escuchando a quien utiliza el instrumento en el sillón, no solo en la fase de producción. Así lo demuestra el primer episodio de Fresissima Talk, el formato de contenidos ideado por Fresissima para dar voz a los profesionales del sector dental.

Ultimo Update:

En esta entrevista conversamos con el Dr. Sebastiano Rosa, médico especialista en odontología y cirugía odontoestomatológica en Turín. El diálogo, basado en una colaboración de treinta años, aborda los temas clave del rendimiento de un instrumento rotatorio: desde la geometría de las fresas quirúrgicas hasta la elección entre diamante y carburo de tungsteno para las fresas cortacoronas, pasando por el níquel-titanio en los instrumentos de conductos, la preparación «a finire» con escaneo intraoral, hasta el papel del feedback clínico en la innovación de producto.

¿Quién es el Dr. Sebastiano Rosa y cuál es su experiencia en odontología?

Odontólogo y cirujano odontoestomatológico

El Dr. Sebastiano Rosa es médico especialista en odontología y cirugía, con consulta en Turín, y Director Sanitario odontológico del Policlínico POLIS. Su experiencia combina una sólida competencia técnica —adquirida desde 1977 en laboratorios de prótesis dental— con la práctica clínica diaria.

Esta doble sensibilidad, técnica y clínica, le permite valorar los instrumentos rotatorios odontológicos no como simples productos de catálogo, sino como variables determinantes para la eficacia del procedimiento clínico, la ergonomía del gesto y el confort del paciente.

¿Qué hace que una fresa odontológica tenga un buen rendimiento según la experiencia clínica?

El rendimiento de una fresa odontológica no se mide de forma abstracta, sino en su coherencia con el gesto clínico: la visibilidad del campo operatorio, el control de la presión, la resistencia al corte y la durabilidad son parámetros que solo cobran sentido en el uso real en el sillón.

En la conversación emerge la filosofía Fresissima: la geometría de las hojas de corte, la duración del filo y el control del instrumento no se definen en el laboratorio de forma abstracta, sino que se perfeccionan a partir de los comentarios de uso real de los profesionales — un proceso que profundizaremos en detalle en el próximo artículo dedicado al feedback clínico.

¿Cómo elegir las fresas cortacoronas? Diferencias entre diamante y carburo de tungsteno

Durante la entrevista, el Dr. Rosa explica cómo alterna los materiales de corte en función de la estructura que debe eliminar:

Tipo de fresa cortacoronas Material objetivo Mecanismo de corte
Fresa de diamante Cerámica (declarado por el Dr. Rosa) Abrasión mediante partículas de diamante adheridas a la cabeza*
Fresa de carburo de tungsteno monobloque Material subyacente a la cerámica (declarado por el Dr. Rosa) Corte mediante hojas/estrías definidas en carburo de tungsteno*

*Contenido no declarado textualmente por el Dr. Rosa: describe el mecanismo de corte general de ambos materiales según la literatura odontológica, añadido para contextualizar técnicamente la elección clínica relatada en la entrevista (fuente: Dental Burs in Restorative Dentistry and Endodontics — A Review, JRMDS, https://www.jrmds.in/articles/dental-burs-in-restorative-dentistry-and-endodonticspast-and-present-a-review-83077.html)

¿Cuáles son los 5 puntos clave de la entrevista con el Dr. Sebastiano Rosa?

  1. La fresa debe responder a una necesidad clínica específica. Debe garantizar el equilibrio entre resistencia estructural, capacidad de corte y visibilidad del campo operatorio.

  2. Al instrumento rotatorio hay que «dejarlo trabajar». Aumentar la presión manual para compensar una pérdida de corte reduce el control y aumenta el riesgo de fractura de la fresa.

  3. La elección del cortacoronas depende del material subyacente. La cerámica y el metal requieren estrategias e instrumentos específicos y distintos entre sí.

  4. La preparación vertical de hoy es una evolución respaldada por lo digital. Combinada con un correcto acondicionamiento gingival y el escaneo intraoral, no representa un retorno al pasado, sino un estándar clínico evolucionado.

  5. La producción directa acelera la innovación. El contacto directo entre el clínico y la empresa fabricante, gracias a las máquinas de control numérico, reduce los tiempos de modificación del producto.

Mira la entrevista completa con el Dr. Sebastiano Rosa

El video recoge la conversación íntegra de Fresissima Talk entre Roberto Gallo y el Dr. Sebastiano Rosa, con todos los pasajes sobre la elección de los materiales de corte, el uso correcto de la presión manual y el papel del feedback clínico en el desarrollo de las fresas odontológicas.

Si prefieres el formato escrito, la transcripción completa en formato pregunta-respuesta está disponible en la siguiente sección del artículo.

Preguntas y respuestas: el texto íntegro de la entrevista

¿Cómo ha evolucionado la prótesis dental desde los años 70 hasta hoy?

Roberto Gallo: «Estamos aquí con el Dr. Sebastiano Rosa. Nos conocemos desde 1990. Cuéntanos desde dónde empezaste y veamos juntos cómo ha evolucionado la odontología en estos años.»

Dr. Sebastiano Rosa: «Empecé a frecuentar un laboratorio de prótesis dental en 1977. Empecé con el yeso, las impresiones, las muflas, el modelado de la prótesis total y, después, de la prótesis fija.

En aquella época todavía se hacían las coronas estampadas. Nada de cierres a nivel de micras ni preparaciones sofisticadas: el diente, muchas veces, ni siquiera se preparaba como lo entendemos hoy. Se eliminaban los puntos de contacto y se colocaba la corona estampada, modelada con instrumentos que hoy parecerían casi prehistóricos.

He visto toda la evolución del sector: desde las primeras fundiciones en laboratorio hasta las fundidoras automáticas, del oro-resina a la cerámica, hasta llegar al circonio con las técnicas actuales.»

Roberto Gallo: «Aquellas viejas coronas coladas, difíciles de cortar, fueron para nosotros una primera oportunidad importante. Uno de los primeros cortacoronas de éxito nació precisamente de la necesidad de cortar coronas sobre las que los instrumentos tradicionales resbalaban.»

¿Cuál es la diferencia entre una fresa cortacoronas de diamante y una de carburo de tungsteno monobloque?

Roberto Gallo: «Hablemos de uno de los productos tradicionalmente más utilizados por los dentistas: el cortacoronas. Empezamos hace muchos años con instrumentos que tenían una lógica casi de «corte industrial», hasta llegar a fresas cortacoronas evolucionadas: las FHH

Dr. Sebastiano Rosa: «Sigo prefiriendo usar una fresa de diamante para cortar la cerámica, y después una fresa de carburo de tungsteno monobloque para continuar sobre el material subyacente.

Mi instrumento de referencia es una fresa cortacoronas que no es enorme en cuanto al tamaño de la cabeza, pero capaz de cortar bien en la punta. He comprobado que, con el tiempo, aumentar demasiado el tamaño de la fresa no garantiza necesariamente un mejor corte. Algunas fresas más pequeñas, si están bien diseñadas, cortan decididamente mejor.»

¿Cómo nace una fresa quirúrgica personalizada según las necesidades del profesional?

Roberto Gallo: «Una de las primeras fresas que creamos juntos partió de una necesidad precisa: una fresa quirúrgica con buena visibilidad, resistente y capaz de cortar en la punta. A partir de ahí, con los años, la modificamos varias veces según tus indicaciones, hasta llegar a la fresa quirúrgica odontológica HXU254

Dr. Sebastiano Rosa: «Mi petición era una fresa resistente. El vástago era muy fino y hacía falta un instrumento que no saltara y que pudiera cortar también en la punta.

Al principio, si mal no recuerdo, las hojas eran prácticamente paralelas. Después se inclinaron, se modificaron, y también se añadieron pequeños dientes. Asimismo, la cabeza de la fresa se modificó mucho con el tiempo.

Esta fresa debe usarse con delicadeza. Al principio la utilizaba con la turbina, después pasé al multiplicador —la pieza de mano que aumenta el número de revoluciones respecto al contra-ángulo tradicional—, que me daba más estabilidad y precisión en el trabajo.

Algunos colegas comentaban que la fresa se rompía. Pero la fresa se rompe si se usa de forma demasiado agresiva. Yo habré roto quizá una, precisamente porque probablemente estaba insistiendo demasiado.

Hay que dejar que la fresa trabaje. No hay que insistir

¿Por qué se rompen las fresas odontológicas y cómo evitarlo?

Roberto Gallo: Este es un punto importante. Si uno está acostumbrado a una fresa que corta poco, tiende a empujar. Nuestro objetivo ha sido siempre fabricar instrumentos capaces de transmitir de inmediato la sensación de que la fresa corta por sí sola, sin tener que compensar con la presión.

Dr. Sebastiano Rosa: Debe usarse con mano ligera. Debe ser la fresa la que corta, no la presión.

Todos los instrumentos rotatorios deben cortar de forma casi autónoma. Si aumentas la presión, la fresa se inclina, se dobla y, al girar a alta velocidad, puede romperse.

Yo quiero el máximo corte. Cuando apoyo la fresa, quiero que corte. Si no corta, la aparto, la mando a esterilizar y cojo otra. No insisto con esa fresa.

¿El níquel-titanio en los instrumentos de conductos, cómo ha cambiado los procedimientos de endodoncia?

Roberto Gallo: «A lo largo de los años también has visto evolucionar a nuestra empresa. Empezamos con muy pocos productos y hoy el catálogo es mucho más amplio. ¿Cómo has vivido este recorrido?»

Dr. Sebastiano Rosa: «Empezasteis con pocos productos y habéis crecido mucho. También he visto que os habéis dedicado a los instrumentos rotatorios de conductos y que fuisteis de los primeros en utilizar el níquel-titanio moldeable para la línea de instrumentos de conductos Endook.

Para quienes trabajamos con instrumentos manuales, el paso a los instrumentos de níquel-titanio cambió por completo el trabajo. Antes se trabajaba mucho con las manos, con movimientos repetitivos y agotadores. La llegada de instrumentos de conductos más evolucionados modificó profundamente la forma de operar.»

La superelasticidad y la resistencia de la aleación de níquel-titanio, en comparación con los instrumentos manuales de acero, están documentadas también en la literatura odontológica como factores que han permitido conicidades mayores y conformaciones más eficientes con menos instrumentos (fuente: Instrumentos rotatorios de níquel-titanio, Universidad Vita-Salute San Raffaele, https://iris.unisr.it/handle/20.500.11768/163056)

¿Cuáles son las ventajas clínicas de la preparación "a finire" con escáner intraoral?

Roberto Gallo: «Hablemos de la preparación de los muñones para las prótesis. Empezamos con hombro, chamfer, hombros a 45 grados, y hoy se habla mucho de la preparación verticàl. ¿Es un paso atrás?»

Dr. Sebastiano Rosa: «No, no es un paso atrás. Hemos probado muchas soluciones: hombros a 90 grados, hombros a 50 grados, hombros a 45 grados, chamfer y otras formas de preparación. Con el tiempo se ha llegado, cada vez más, a la preparación verticàl con la técnica B.O.P.T. (Biologically Oriented Preparation Technique), un protocolo de preparación protésica vertical orientado biológicamente al margen gingival, descrito en la literatura científica internacional [fuente: Biologically oriented preparation technique, NCBI/PMC, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5410687/]

La diferencia es que hoy esta preparación debe ir acompañada de un correcto acondicionamiento de la encía, ya desde el provisional. El provisional debe realizarse siguiendo las reglas del arte, de manera que la encía quede correctamente acondicionada para recibir la restauración definitiva.

Con las nuevas técnicas de escaneo intraoral —la adquisición digital de la impresión de la cavidad oral sin materiales de impresión tradicionales, cuya precisión clínica es objeto de diversas revisiones sistemáticas en la literatura [fuente: Precision and practical usefulness of intraoral scanners, NCBI/PMC, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7474947/] no hace falta crear una bolsa, sino una situación en la que el escáner sea capaz de leer el final de la preparación.

Esto es una evolución, no un retorno al pasado. Yo utilizo la preparación «a finire» desde hace unos 15 años y, desde que la utilizo de esta manera, no observo recesiones gingivales, sobre todo en los dientes anteriores.»

¿Cómo se llega a la innovación de los productos dentales a través de la escucha del feedback clínico?

Roberto Gallo: «Si tuvieras que dar un consejo a Fresissima, ¿qué dirías? Nuestra filosofía es innovar, actualizar el producto, mantenernos al día con las necesidades del mercado. Es un trabajo que tiene un coste, pero que aporta un valor superior al producto.»

Dr. Sebastiano Rosa: «Diría, ante todo, que sigan en este nivel: que continúen actualizando el producto a partir del feedback que reciben.

Porque el feedback que llega es feedback clínico, no feedback inventado.

Incluso cuando un colega señala un problema, por ejemplo una fresa para odontotomía que se rompe, hay que entender si se puede mejorar el producto o si es necesario explicar mejor cómo usar el instrumento.

El instrumento debe adaptarse a las necesidades del profesional. No debe ser el profesional quien se adapte al instrumento.

Esta es una regla importante. Me cuesta relacionarme con empresas que dicen: «El producto es este, usted tendrá que arreglárselas». Este enfoque no funciona. El producto debe poder modificarse

Roberto Gallo: «Esta es una de las razones por las que para nosotros es importante mantener una relación directa con el profesional. Cuando hay demasiados pasos intermedios, el feedback corre el riesgo de no llegar realmente a producción.

Al contar con producción directa y máquinas de control numérico, podemos recoger las necesidades del mercado e intervenir en el producto de inmediato. No trabajamos con grandes volúmenes: trabajamos, sobre todo, con una gran variedad, tratando de responder al mayor número posible de necesidades específicas expresadas por nuestros clientes.»

Este tema —el feedback clínico como motor del desarrollo de producto— se aborda en detalle en nuestro artículo dedicado.
Léelo ahora.

¿Hacia dónde está evolucionando el sector odontológico?

Roberto Gallo: «Después de años centrados en la prevención, el mercado de la odontología está cambiando. Según tú, ¿cuál será la dirección futura?»

Dr. Sebastiano Rosa: «La demanda del mercado, ya hoy, es la estética.

Los colegas que se dedican a la odontología estética tienen las consultas llenas. Hablamos de carillas, rellenos de ácido hialurónico, toxina botulínica y tratamientos que requieren competencias específicas.

Pero el punto central es la formación. Hay que estudiar muy bien la anatomía del rostro. Hoy la normativa ofrece posibilidades más amplias, pero eso no significa que se pueda improvisar.

Hay que conocer la anatomía, las regiones, los vasos, los nervios, las posibles complicaciones. Quien trabaja sobre el paciente debe tener las ideas muy claras. No se puede convertir en odontólogo estético de la noche a la mañana.

Se necesita una base científica, anatómica y práctica

La tendencia descrita por el Dr. Rosa también se refleja en los datos del sector: en el mercado profesional italiano de productos odontológicos, la estética y lo digital se encuentran entre los únicos segmentos en crecimiento, mientras que otros se mantienen estables.
(fuente: dentaljournal.it, https://www.dentaljournal.it/industria-dentale-crescita-stabile-trainata-export-domanda-estetica/, octubre de 2025)

Innovación y rendimiento: qué nos llevamos de esta entrevista

La entrevista al Dr. Sebastiano Rosa confirma un punto esencial: el rendimiento de los instrumentos rotatorios odontológicos no nace solo de la producción, de los materiales o de la geometría de la fresa.

También nace de la escucha.

Escuchar a odontólogos y técnicos dentales significa recoger información real sobre lo que ocurre en el sillón y en el laboratorio: cómo corta una fresa, cuán controlable es, cuán resistente es, cómo se comporta sobre materiales distintos, cuándo debe sustituirse, qué límites surgen en el uso diario.

Para Fresissima, este diálogo continuo es parte integrante y fundacional del desarrollo de producto.

La fresa odontológica no es una commodity. Es un instrumento profesional que debe trabajar de forma coherente con el gesto clínico, con el procedimiento y con las necesidades operativas del profesional.

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  • La importancia del feedback clínico para la innovación de las fresas odontológicas.

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